Para comérselo.
Su hermano Enrique también estaba muy guapo con sus pantalones pesqueros y una camiseta que, curiosamente hace juego. A ver si ésta tarde se deja y le hago otra foto.
El momento agridulce ha sido el desayuno de despedida de uno de nuestros compañeros que se jubilan. En total se van 6 y no entra ninguno nuevo, así que sus funciones se reparte, otra vez! Por una parte se van felices, pero por otra con las dudas de lo que viene por delante, cerrar etapas...
Además, hoy he trabajado poco. Eso me hace sentir un poco mal. Me recuerda a la época de la facultad, cuando el examen se acercaba y yo no encontraba la forma de animarme a ponerme a ello. Se ve que me va la marcha y necesito la presión de lo inevitable para ponerme las pilas. Debería ser más responsable!.
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